CONSEJOS DE COMO COMPRAR BOTAS DE FUTBOL

Muchos nos hacemos las mismas preguntas a la hora de la compra de unas botas de futbol.

Al margen de escoger unas botas que sean de su talla, los factores más importantes a la hora de seleccionar un modelo u otro, son el tipo de uso que piense darles y la frecuencia con que las utilizará. Si por ejemplo sólo planea emplearlas para jugar ocasionalmente con sus amigos, las exigencias no serán las mismas que si aspira a convertirse en jugador profesional.

En el fútbol se producen movimientos muy bruscos: cambios de dirección, aceleraciones, frenazos por eso se recomienda que las botas lleven tacos. Es necesario que el pie quede bien agarrado al suelo, así se evitaran lesiones, y por supuesto, podrás controlar mejor el balón.

Tambien hay que tener en cuenta que quienes entrenan con frecuencia pueden llegar a desgastar unas botas de calidad en menos de seis meses, por lo que puede imaginar el tiempo que le durarán unas que no lo sean. En este caso también se recomienda que cuente con dos pares, uno para entrenar y otro para jugar, a ser posible idénticos de forma que el jugador no tenga que adaptarse a otro tipo de botas cuando llegue el momento crucial.

Lo más importante es saber para qué superficie queremos las botas. En este sentido tenemos varias opciones:

1. Taco duro especial para tierra y terrenos duros

Las suelas Hard Ground fabricadas en materiales muy resistentes a la erosion provocada por la dureza del terreno. Esta resistencia se logra haciendo la suela de materiales nás resistentes, sacrificando algo la flexibilidad y añadiendo mas tacos de lo habitual. 

Muy recomendado: tierra, césped artificial de moqueta.

Recomendado: césped artificial con caucho.

2. Tacos de aluminio

Suela de tacos de aluminio, aunque cada vez se utilizan más materiales sintéticos más ligeros como el magnesio. Se consigue máxima penetración sobre el terreno asegurando el mayor agarre posible. Sólo debe utilizarse en superficies donde nos aseguremos que los tacos se van a clavar del todo, porque al tener sólo 6 u 8 puntos de apoyo si los tacos no se clavan del todo molestan mucho por la presión que ejercen sobre la planta del pie.
Muy recomendado: césped natural muy blando
Recomendado: césped natural húmedo

3. Tacos de goma:

Taco tradicional de goma que asegura un gran agarre en casi todas las superficies, suelen ser suelas ultraligeras de alrededor de 12 o 13 tacos que pueden ser cónicos o alargados dependiendo de la marca y el modelo, pero consiguiendo prestaciones muy similares.
Muy recomendado: césped natural seco y artificial de caucho.
Recomendado: césped natural húmedo.

3. Multitacos:

El tipo de suela Multi Ground permiten un máximo agarre en superficies sintéticas y minimizan las molestias ocasionadas por los tacos en la planta del pie. Los tacos en una superficie sintética no se clavan, se apoyan, y eso puede ocasionar dolor por la presión sobre la planta del pie. Con una suela de tantos tacos esa presión se reparte por toda la planta convirtiéndose en imperceptible.
Muy recomendado: Césped artificial de moqueta y césped artificial con caucho.
Recomendado: tierra.

A ser posible se deben comprar siempre botas de piel. Estas botas siempre ceden más y transpiran mejor lo que hace que el pie siempre se adapte mejor y se le pueda prevenir de infecciones provocadas por el sudor.

Tipo y frecuencia de uso

Al margen de escoger unas botas que sean de su talla, y del tipo de superficie donde se va a jugar, los factores más importantes a la hora de seleccionar un modelo son el tipo de uso que piense darles y la frecuencia con que las utilizará. Si por ejemplo sólo planea emplearlas para jugar ocasionalmente con sus amigos, las exigencias no serán las mismas que si aspira a convertirse en jugador profesional. Para este último caso necesitará prestar más atención, pues quienes entrenan con frecuencia pueden llegar a desgastar unas botas de calidad en menos de seis meses, por lo que puede imaginar el tiempo que le durarán unas que no lo sean. En este caso también se recomienda que cuente con dos pares, uno para entrenar y otro para jugar, a ser posible idénticos de forma que el jugador no tenga que adaptarse a otro tipo de botas cuando llegue el momento crucial.

Estilo de juego 

A quienes no estén inmersos en el mundo del fútbol profesional todas las botas pueden parecerles iguales, pero los expertos conocen numerosos modelos que se ajustan no solo a las distintas posiciones que el jugador puede desempeñar en el campo, sino también a su estilo personal de juego. Un ejemplo de ello lo podemos encontrar en las diferentes líneas de la marca Nike. Las botas Mercurial, por ejemplo, se centran en la velocidad, mientras que las Total90 se caracterizan por su precisión en los pases y el disparo. Luego tendríamos las CTR360, cuyo diseño está orientado a perfeccionar el control, y finalmente las Tiempo, que destacan por su gran toque. Como se puede comprobar, hay botas de futbol  para todos, y no son ni mucho menos iguales.

Contorno de la bota 

El exterior de la bota es sin duda la zona más importante, ya que constituye la superficie que entra en contacto con el balón durante la mayor parte del tiempo. Su diseño y el material de fabricación no sólo influirán en la comodidad del jugador y la propia resistencia de la bota, sino también en algunos aspectos del juego como el toque. En la actualidad podemos dividir las botas en tres grupos dependiendo de su material de fabricación. En primer lugar tenemos las de piel sintetica, de gran ligereza y durabilidad. Después encontramos las de piel de flor ,  especialmente cómodas y flexibles. Finalmente, las botas de piel de canguro  son consideradas las mejores, ya que además de ser cómodas y flexibles, ofrecen un excelente toque.

Suela 

La flexibilidad de la suela ha de tenerse muy en cuenta a la hora de escoger cualquier modelo de botas. Si por ejemplo son demasiado rígidas, podrán provocar lesiones al jugador, incluyendo sobrecarga y tendinitis. Pero por otra parte tampoco es una buena idea que sean excesivamente flexibles, ya que terminarían ofreciendo resultados similares y además se desgastarían muy pronto. Entre los materiales más utilizados para esta parte de la zapatilla se encuentran el poliuretano, de gran durabilidad y resistencia, el poliuretano termoplastico, más resistente a la abrasión provocada por los calcetines, y finalmente el caucho, que proporciona un mejor agarre en el terreno de juego.

Cordones

La posición de los cordones, así como la presión que pueden ejercer sobre el pie, también ha de tenerse en cuenta a la hora de comprar las botas. Existen principalmente dos tipos: los cordones clásicos y los cordones descentrados. En las botas que incorporan cordones clásicos, el área que éstos ocupan es mucho mayor y tienden a ser más anchos. Por ello es preferible escoger cordones descentrados, que ocupan un espacio reducido en la bota y facilitan de esta manera tanto un mejor ajuste como una superficie de golpeo más amplia. Algunos modelos también incluyen una tapa que cubre completamente los cordones, creando una superficie casi plana que otorga a la bota un aspecto liso.

Lengüeta

La lengüeta se sitúa bajo los cordones y cuenta con una almohadilla para amortiguar la presión que éstos, una vez anudados, puedan ejercer sobre el empeine. La mayoría de las botas se pueden dividir en dos modelos.  El más clásico es aquel donde la lengüeta se cose a la bota. Éste ofrece una mayor comodidad pero no siempre cuenta con la fabricación más sólida. En el segundo las lenguetas  forman parte de la bota y están hechas de su mismo material. Aunque generalmente pueden ser un poco más duras, también ofrecen una mayor resistencia y otorgan al calzado una superficie más cohesionada, algo que siempre ayuda a mejorar el control del disparo con el empeine.

Peso 

Otro factor a considerar es el peso. Por lo general las botas de fútbol convencionales suelen pesar entre 500 y 600gr, considerándose ligeras aquellas que caen por debajo de este rango. La importancia del peso radica en que levantar dos botas de 600gr durante 90 minutos consumirá indudablemente más energía que hacer lo mismo con un par que pese la mitad. Sin embargo, es necesario tener en cuenta que las botas más ligeras suelen estar fabricadas con materiales menos resistentes y que por tanto pueden estropearse con mayor facilidad, aunque por supuesto hay excepciones. Uno de los modelos de zapatillas más famosos debido a su escaso peso son los de la linea Mercurial  de Nike, que con frecuencia se encuentran por debajo de los 300gr.

 

 

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