ZAPATILLAS BAREFOOT

La filosofía barefoot sostiene que correr descalzo o con calzado minimalista mejora la economía de carrera.

BAREFOOT

Hace tiempo que se viene hablando del barefoot, un cambio en la tendencia del corredor consistente en correr descalzo o con calzado minimalista, sin apenas amortiguación. Aunque al principio los corredores eran muy reticentes a este cambio, poco a poco incluso se está viendo como tiene muchos beneficios a nivel técnico y de prevención de lesiones. En mi ultima Maraton pude observar a un gran numero de corredores con este tipo de calzado, lo que desperto en mi un gran interes sobre el tema.

Como todo en el deporte, este cambio hay que hacerlo de forma progresiva. Si pasamos de correr con calzado de amortiguación a hacerlo descalzo de un día para otro, de buen seguro nos lesionaremos o no veremos beneficio alguno. El barefoot es una vuelta a nuestros orígenes, a correr sin apenas amortiguación y con un apoyo más delantero o de metatarso, sin pisar de talón.

Cuando se aterriza exclusivamente con el talón, el cuerpo hace una parada en seco que se traduce en fuerzas equivalentes a dos o tres veces el peso corporal. Los corredores descalzos no tenían ese gran pico de impacto propio, sino que en lugar de tratarse de una frenada en seco, al pisar con la parte delantera del pie para después apoyar el talón convertían lo que sería una deceleración vertical de la pierna en energía rotacional.

 

El primer argumento a favor de las barefoot fue el hacer notar que al tener menor peso se necesitaba menos energía para moverlas, lo cual fue contra-argumentado por un estudio  que indicaba que al carecer de suela, los corredores tenían que proporcionar más energía para contrarrestar el choque.

Por otra parte, los partidarios de este tipo de calzado defienden con vehemencia su “suficiente protección para el pie”, pero sin embargo, no son pocos los podólogos estadounidenses que han alertado en contra de esta creencia al haber tenido que atender a pacientes con lesiones producidas al pisar piedras o incluso cristales (en España ciertamente no conozco ningún caso, pero también es cierto que este tipo de zapatillas se popularizó mucho antes en EEUU).

En concreto, en EEUU, la Asociación de Podología Médica Americana (American Podiatric Medical Association) recomienda no utilizar las zapatillas barefoot puesto que podrian causar varias lesiones que van desde una tendinitis hasta una contusión severa si se “aterriza” sobre una roca.

En cualquier caso, todavía faltan estudios que resulten concluyentes. La mayoría de los estudios a favor de estas zapatillas barefoot están patrocinados por empresas interesadas (Nike, Vibram, etc) y no pueden considerarse, por tanto, imparciales. Lo que sí se debe tener en cuenta siempre, es que cambiar a unas zapatillas barefoot implica cambiar la manera de correr y ese hecho debería ser supervisado por un podólogo para evitar lesiones a medio y largo plazo.

Aunque no hay evidencia de que confirma o refuta el mejor rendimiento y reducción de las lesiones en los corredores descalzos, muchas de las desventajas que afirmaban tener corriendo descalzos no son compatibles con la literatura. Sin embargo, parece que el correr descalzo puede ser un método de entrenamiento aceptable para los atletas y entrenadores que entienden y pueden minimizar los riesgos.

 

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